El río alcanza los 734 metros por segundo en Seròs
Multiplica por 15 el caudal medio a su paso por Balaguer
Algunos consistorios piden precaución en sus pregones
Las lluvias caídas en los últimos días provocaron un importante aumento de caudales en todos los ríos leridanos, que alcanzaron ayer niveles que no se veían desde hacía años y despertaron viejos recuerdos, como los de las riadas del año 1982. Sin embargo, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) asegura que a pesar de la subida de caudales que se registró ayer, por el momento, no existe riesgo de avenidas.
Uno de los ríos que experimentó una mayor crecida fue el Segre, que a su paso por Seròs alcanzó a primera hora de la mañana de ayer un caudal de 734,80 metros cúbicos por segundo, aunque a media mañana ya ha bajado a 680,60 y continuaba descendiendo durante la tarde y la noche de ayer.
A pesar de esta tendencia a la baja, los datos registrados, que también señalan que el nivel del río en Seròs subió hasta los 3,23 metros, contrastan con los de días anteriores, ya que la media mensual del caudal era de 67,96 metros cúbicos por segundo y su nivel medio de 1,58 metros. De hecho, la zona de la desembocadura, en el Aiguabarreig, registró ayer inundaciones en varios bosques de ribera, campos de cultivo y huertos, afectando a las poblaciones de La Granja d’Escarp, Massalcoreig y Seròs. Tanto es así, que en las dos primeras se realizaron pregones municipales pidiendo a los vecinos precaucación y que evitaran pasearse por la zona del río.
También en Lleida ciudad se registraron algunos problemas y el consistorio decidió cortar, por precaución, los accesos al río ya que se inundó parcialmente el parque de la canalización. Asimismo, se pararon las obras de construcción del nuevo puente de Príncep de Viana hasta que el caudal disminuya a su paso por la ciudad.
Aguas arriba, el Segre registró también una importante crecida en Balaguer, donde el caudal del río se situaba al mediodía de ayer en los 478,20 metros cúbicos por segundo y su nivel máximo en los 2,82 metros, mientras que la media mensual del caudal era de 9,92 metros cúbicos por segundo y la de nivel de 0,42 metros.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de la capital de la Noguera optó por prohibir el acceso al Parc de la Transsegre y a la zona de aparcamiento próxima al río para evitar daños personales.
En la Seu d’Urgell, los datos registrados ayer eran inferiores a los del domingo y el lunes, ya que el Segre tenía a su paso por esta población un caudal de 106,86 metros cúbicos, mientras que el lunes se situaba en 250 metros cúbicos por segundo.
No obstante, la crecida del río siguió causando problemas en l’Alt Urgell, donde el Ayuntamiento de la Seu restringió el paso de vehículos por los caminos próximos al río y el de Ribera d’Urgellet estudiaba prohibir el paso del tráfico rodado por el puente de Arfa, todavía en consolidación. Además, los Bomberos realizaron una salida para rescatar a tres animales, que se habían quedado aislados en un prado cercano al Segre.
El Noguera Pallaresa a su paso por Sort también registró un importante aumento, lo que motivó las quejas del Alcalde de la población, Agustí López, por el retraso con el que llegan los faxes de protección civil y la ACA en los consistorios. Asimismo, el Noguera Ribagorçana también aumentó su caudal. A pesar de estos datos, fuentes de la CHE indicaron que, aunque se ha dado aviso a Protección Civil para que esté en alerta en todas las poblaciones, no hay peligro de avenidas ordinarias.
Font: LA MAÑANA, dimecres 28 de maig del 2008 (enllaç)
